
Fundador
Nacho Rivas
Tijera y degradados clásicos
Lleva veintisiete años detrás del primer sillón. Si dudas, empieza por aquí.

Barbería clásica — Madrid, desde 1998
Corte, barba y afeitado al ritmo de siempre: navaja abierta, toalla caliente y alguien que te pregunta cómo te peinas un martes por la mañana antes de encender la máquina.


El oficio
Abrimos en 1998 con dos sillones, un espejo de segunda mano y la idea de que un corte se decide hablando, no señalando una foto en el móvil.
Seguimos en el mismo local de la calle del Álamo. Cambiamos las tijeras cuando toca y poco más: cada servicio empieza con una consulta y termina cuando tú dices que está bien.
La carta
Todo empieza igual: te sientas, hablamos dos minutos y decidimos juntos. Lo que cambia es lo que viene después.

Lavado, corte y peinado. Empezamos preguntando qué haces con el pelo un día normal, no cómo quieres verlo el día de la boda.

Perfilado a navaja, tijera y aceite. Te decimos qué forma aguanta tu cara y cuál no, aunque la hayas visto en otro sitio.

Toalla caliente, jabón batido en bol y navaja abierta. Dos pasadas, a favor y a contrapelo. Se tarda lo que se tarda.

Corte, afeitado y masaje capilar con aceites. La hora que te reservas para ti cuando llevas meses sin hacerlo.
Tarifa
Sin extras al pasar por caja. Lo que ves aquí es lo que se cobra, a cualquier hora y con cualquier barbero.
Efectivo y tarjeta. Si llegas más de quince minutos tarde reprogramamos sin coste, pero reprogramamos: detrás de ti hay otra cita.
El equipo
Cada uno tiene su mano. Si ya tienes barbero, pídelo al reservar y te guardamos su hueco.

Fundador
Tijera y degradados clásicos
Lleva veintisiete años detrás del primer sillón. Si dudas, empieza por aquí.

Barbero
Navaja y afeitado
El más rápido con la toalla caliente y el más lento eligiendo la forma de una barba.

Barbero
Texturizados y pelo rizado
Se formó en Bilbao. Lo que otros llaman pelo difícil, él lo llama martes.
Lo que dicen
Reseñas verificadas de Google. Copiadas tal cual, con su puntuación.
Llevaba años saliendo de la barbería con el corte que le apetecía al barbero. Aquí me preguntaron cómo me peino por la mañana y salí con el mío.
Javier M.
Cliente desde 2019
Pedí el afeitado clásico por curiosidad y ahora vengo cada tres semanas. La toalla caliente engancha más de lo que parece.
Óscar D.
Cliente desde 2022
Reservé a las once de la noche desde el móvil y a las once y cuarto tenía la confirmación por WhatsApp. El sábado entré y no esperé ni un minuto.
Toni R.
Cliente desde 2021




Reserva
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